La distribuidora de combustible brasileña Ipiranga ha compartido un aprendizaje que resulta útil para cualquier empresa que se plantee una modernización de su ERP: antes de sumar tecnología nueva, hay que arreglar los cimientos operativos que ya existen. Así lo recoge SAP News Center, que detalla cómo la compañía llegó a esa conclusión tras un análisis de causa raíz de sus propios problemas de agilidad.
El diagnóstico: el exceso de personalización frenaba a la empresa
Al analizar por qué sus procesos internos eran lentos para adaptarse a cambios del negocio, Ipiranga identificó que buena parte del problema no estaba en la tecnología en sí, sino en años de personalizaciones acumuladas sobre su ERP. Cada personalización, tomada de forma aislada, tenía sentido en su momento; pero el conjunto había terminado por convertir el sistema en algo rígido y costoso de mantener, justo lo contrario de lo que se espera de una plataforma que debería facilitar la agilidad del negocio.
La modernización como consecuencia, no como punto de partida
A partir de ese diagnóstico, la compañía planteó su modernización de ERP no como un proyecto tecnológico aislado, sino como la consecuencia lógica de simplificar primero sus procesos. El resultado esperado, según los datos que recoge SAP News Center, es un retorno de la inversión superior a los 40 millones de dólares. Es un recordatorio importante para cualquier empresa que esté evaluando un proyecto de migración a SAP S/4HANA: el valor no viene solo de cambiar de versión, sino de aprovechar ese cambio para revisar qué personalizaciones siguen aportando valor y cuáles solo añaden complejidad.
Si estás valorando un proyecto de este tipo, en todo lo que debes saber sobre SAP repasamos los conceptos clave para entender el alcance de una migración a S/4HANA.
Fuente: SAP News Center, «Digital Transformation Isn’t About Technology, It’s About a Strong Foundation» (agosto de 2026).
